19/8/13

Ciencia Ficción y Música: Melodías desde el Futuro y las Estrellas


Se apagan las luces, dando paso a un tenso silencio en la sala. Un solo rótulo azul aparece en la pantalla. “Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana...”. Tambores y vientos inician una fanfarria y un texto que se aleja cuenta la historia.

Pasarían muchos años antes de darme cuenta de que ese texto venía desde las películas de Flash Gordon en los años 30 y que Obi Wan Kenobi y Luke Skywalker y Han Solo no eran más que nuevas encarnaciones de Merlin y Arturo y Loki, y que la música que me había pegado al asiento con mucha más fuerza que la visión de una nave espacial interminable pasando sobre mi cabeza era una especie de pastiche muy bien orquestado de fragmentos de Wagner y Beethoven. Para mí era suficiente la magnificencia de esos vientos y los leit motifs y la fanfarria de La Fuerza cuando las naves rebeldes se lanzan al ataque de la Estrella de la Muerte...

Ese día, para mí, comenzó un viaje con muchas ramificaciones. A través del cine, ese mundo mágico capaz de arrastrarnos fuera de la cotidianidad hacia tantos mundos maravillosos. En busca de la fantasía y la ciencia ficción, en los libros en primera instancia y en cualquier medio que los presentara. Muchos mundos, mucha magia, mucha felicidad. Y por la Música. La banda sonora de Star Wars, poco después de Star Trek: The Motion Picture y de la serie de TV Battlestar Galactica me abrieron las puertas al maravilloso mundo – o mejor, a la multitud de mundos mágicos – de Holst y Bach y Haendel y, cuando tuve mayor disponibilidad de medios, a Williams, McNeely, Elfman, Zimmer.

A través de la posibilidad de escuchar las bandas sonoras de manera independiente, entendí que una buena película no es una amalgama de rígidos principios cinematográficos ajustados a las normas establecidas por autores teóricos que en su vida tuvieron una cámara en sus manos, sino un delicado entretejido de elementos visuales, conceptuales y sonoros. Aprendí que un director de cine es, en efecto, un artista, por cuanto su labor se acerca mucho más a la del pintor expresionista que a la del meticuloso científico que debe preparar previamente cada uno de sus instrumentos.

Vamos a realizar un breve recorrido por las películas y series de TV que me enseñaron sobre Ciencia Ficción, sobre buenas historias y sobre buena música y cómo combinarlo todo.
---
1977. Cómo una historia clásica reciclada y recontextualizada se ganó millones de corazones en el mundo es bien sabido. Star Wars no sólo constituyó el punto de quiebre en la voluntad de los productores acerca de la viabilidad de la Ciencia Ficción sino el renacimiento de la banda sonora como un género completo e independiente de la música orquestal – pero, además, como un ingrediente indispensable para la buena narrativa cinematográfica. Ingrediente del que se ha abusado y que ahora poco tiene para entregar, con muy contadas excepciones.

A nivel cinematográfico, Star Wars cuenta con aguerridos defensores y radicales detractores, y en ambos bandos los argumentos pueden ser muy válidos. Lo único cierto es que su combinación de contexto exótico, historia simple, personajes accesibles y música impactante constituye un buen ejemplo de cómo se puede obtener un buen plato con ingredientes promedio. Como la historia de las papitas a la francesa.

Vamos a escuchar tres instancias de la banda sonora de Star Wars.

Primero, por supuesto, el tema central de la franquicia, compuesto por John Williams para la película original de 1977. La interpretación original es de la Orquesta Sinfónica de Londres bajo la batuta del propio John Williams. Pero la que vamos a disfrutar a continuación es una interpretación de la Orquesta Filarmónica de Viena, dirigida por Franz Welser-Möst, dentro del Concierto de Verano llevado a cabo en 2010 en los jardines del Palacio Schönbrunn.



La pieza está compuesta para acompañar las escenas iniciales de la película y sigue el tono de la composición original de Alfred Newman para la Fox, de tal manera que la conocida fanfarria de la productora y el tema central de la película se funden sin solución de continuidad. Tras el icónico texto introductorio, asistimos a una dramática persecución de una fragata coreliana por parte de un imponente destructor imperial. La versión para concierto incluye también leit motifs que posteriormente John Williams desarrollaría con mayor profundidad para Obi Wan Kenobi, la Princesa Leia y el concepto de La Fuerza.

Escucharemos ahora, como parte del mismo Concierto de Verano en Viena, La Marcha Imperial, compuesta por John Williams para la segunda y más exitosa película de la franquicia: El Imperio Contraataca, de 1980, dirigida por el magistral Irvin Kershner.



Con elementos claramente prestados de “Marte” de Holst, La Marcha Imperial es la presentación total y sin ambajes de un Imperio Galáctico en la cúspide de su poderío bajo el dominio del Lado Oscuro de la Fuerza. Las alusiones militares van muy de la mano con un tono oscuro y dominante que quita el aliento y elimina toda esperanza de libertad. Exactamente como lo haría presenciar el arribo de una flota de Destructores Estelares con su escolta de incontables cazas TIE y transportes de tropas llevando letales escuadrones de stormtroopers a la conquista.

Tras el éxito de la trilogía original, George Lucas se tomó veinte años para retomar el trabajo, pero para ese entonces él estaba ya convertido en viva imagen del Imperio que en las primeras películas él mismo usó para criticar el dominio de las grandes productoras. La nueva trilogía puede haber sido un éxito en taquilla pero el resultado no es bueno. Sólo uno de los ingredientes originales siguió trabajando como se esperaba de él o mucho mejor: la música.

Vamos a escuchar otra composición de John Williams, esta vez para La Amenaza Fantasma, de 1999. Se llama Duelo de Destinos y la escucharemos de la mano del director Diego Navarro, interpretada por la Orquesta y Coro Cinematográficos de Tenerife durante el Festival Internacional de Música para Cine de Tenerife en 2008.



Duel of the Fates es el crecimiento del mal, la expansión de la Oscuridad desde su escondite milenario mientras poco a poco contamina una República Galáctica en apariencia próspera y pacífica.

Por supuesto, el éxito de la trilogía original de Star Wars generó sinfín de imitaciones, clones y trabajos derivativos. Uno de los más interesantes es Battlestar Galactica, una serie de TV de 1979 que se permitió una clara influencia argumental y estética pero que llegó a crear su propia base de aficionados y su propia mitología.

Vamos a escuchar la majestuosa introducción que identificó a la serie durante su efímera pero brillante carrera televisiva. Compuesta y dirigida por Stu Phillips, interpretada por la Orquesta Filarmónica de Los Angeles.



Las Doce Colonias, tras una guerra de mil años con los Cylones, ve una luz de esperanza en las conversaciones de paz que se celebran a bordo de la Astronave Atlantia. Pronto, dos pilotos coloniales descubren que se trata de una trampa e intentan avisar a la nave Galactica, pero es demasiado tarde.

Reuniendo una abigarrada flota de supervivientes, el Comandante Adama guía a los desesperados restos de la raza humana en busca de su última esperanza, la décimotercera colonia. La Tierra.

En 2004, una miniserie marcó el renacimiento de la franquicia Galactica, dando paso a una serie de cuatro temporadas, otra serie no tan exitosa (Caprica) y varias películas para televisión.

Para este reboot, los productores se ocuparon de recrear la historia para hacerla más oscura, dramática, profunda y orientada hacia los personajes, alejándola del concepto de Ópera Espacial que caracterizaba la serie original. La música también fue pensada con los mismos objetivos, alejándose de la majestuosa introducción de 1979 y aportando al ominoso ambiente desesperanzado de la serie, como veremos en la siguiente interpretación de la Orquesta de Battlestar Galactica en la Casa del Blues de Chicago. Dirige el compositor Bear McCreary.



La versión corresponde a una variación del tema central usado en la película para TV El Plan, que ofrece detalles sobre la Primera Guerra de los Cylones y el plan desesperado de los Últimos Cinco para salvar la raza humana.

Otro detalle interesante del trabajo de Bear McCreary para Galactica radica en el uso de melodías conocidas, recontextualizadas en un entorno completamente ajeno, en el que quizá no podrían haber existido, reforzando la premisa básica de la serie: “Todo ha ocurrido antes, todo volverá a ocurrir”. Ese concepto se refleja muy bien en la versión que McCreary hizo del clásico de Bob Dylan All along the watchtower, interpretado aquí por el propio McCreary junto con la actriz Kathee Sackhoff, que interpreta a la piloto Starbuck en la serie.



Starbuck, obsesionada con una profecía según la cual ella sería la causa de la muerte de todos, intenta exorcizar sus demonios a través de la música junto con el espectro de su padre. La melodía que interpreta es de alguna manera conocida para otros tripulantes de la Galactica.

Pronto, los realizadores se dieron cuenta de que a través del nicho de mercado y de la tecnología desarrollada para Star Wars se podrían revitalizar viejos títulos, y Star Trek estuvo en la primera línea.

La serie ya se había ganado un puesto propio y muy justificado como serie de culto, pese a haber sido creada por un libretista de Westerns.

Vamos a escuchar apartes de la banda sonora original de la serie, interpretados por la Orquesta Sinfónica de la Radio de Grecia.



Star Trek: La Película desempolvó la franquicia, renovó la nave y empezó a crear conciencia sobre los efectos del envejecimiento en los fanáticos que notaron que los uniformes ya no le sentaban tan bien a William Shatner ni las minifaldas a Nichelle Nichols, pero logró, también, poner de nuevo la franquicia en las mentes de los aficionados.

Vamos a escuchar, de la banda sonora de la película de 1979 originalmente compuesta por Jerry Goldsmith, The Enterprise. Interpreta la Orquesta y Coro Cinematográficos de Tenerife durante el Festival Internacional de Música para Cine de Tenerife en 2008.



El Capitán James T. Kirk, ahora Almirante de la Flota Estelar, regresa a su vieja nave para inspeccionarla antes de partir hacia su misión crítica. Lentamente recorre cada centímetro de la nave, mezclando la maravilla con la nostalgia mientras se da cuenta de que, como él y su tripulación, el Enterprise ha sentido el paso del tiempo pero está listo para la acción.

La película puede no haber constituído el éxito esperado, pero abrió las puertas al renacimiento de la franquicia. La Ira de Khan sí que llenó las expectativas, reuniendo lo mejor de la serie clásica de TV con los nuevos paradigmas cinematográficos, y permitió que poco tiempo después un Enterprise regresara a las pantallas chicas.

A continuación, la legendaria introducción de la serie de TV Star Trek: La Nueva Generación. Música compuesta por Alexander Courage para el lanzamiento de la serie en 1987. Y no puede faltar la voz de Sir Patrick Stewart.



Una banda sonora que definitivamente vale la pena escuchar es la que corresponde a una de las mejores películas en toda la saga. Primer Contacto, de 1996. Dirige Jonathan Frakes, la música es de Jerry y Joel Goldsmith.



Finalmente, la amenaza Borg ha llegado a la Tierra y sólo un esfuerzo supremo por parte de la Flota Estelar es capaz de destruir a los atacantes. Pero ante la derrota cierta, los Borg lanzan un nuevo ataque, esta vez al pasado del planeta.

La era de los reboots no ignoró el potencial de Star Trek y en 2009 J.J. Abrams, reconocido por su trabajo previo en la serie de TV Lost, dirigía su propia – y excelente – versión de la misión del Enterprise. La música, a cargo de Michael Giacchino, refleja la nueva y fresca visión de Abrams homenajeando a un tiempo la música de las instancias clásicas y amadas, como se aprecia en esta interpretación de los créditos finales, en la que Giacchino incorpora las melodías de la serie original, de la saga de películas y de la Nueva Generación.



La Federación enfrenta un poderoso enemigo venido del futuro mientras la tripulación del Enterprise lucha por encontrar el liderazgo necesario para enfrentarlo.

Y mientras la producción americana dominaba el mercado televisivo y cinematográfico, los británicos, sin muchas pretensiones pero con mayores estándares de calidad argumental mantenían a su propia teleaudiencia sumergida en las aventuras de un Amo del Tiempo perdido en la Tierra.

Harlan Ellison, uno de los escritores de Ciencia Ficción más influyentes de la historia y uno de los pocos que aún sobreviven de entre los verdaderos padres del género, ha llamado a Doctor Who la "más grande serie de Ciencia Ficción de todos los tiempos." Y tiene buenas razones para afirmarlo.

Doctor Who también tiene el honor de ser la serie de Ciencia Ficción más antigua en la Televisión mundial: está al aire desde 1963 y, aunque fuera del aire algo más de una década, tras su renacimiento en 2005 se ha convertido en un fenómeno mediático de gran reconocimiento e impacto entre el público de todas las edades, condiciones y nacionalidades. Es una serie capaz de encantar y subyugar tanto a los aficionados a la serie clásica - personas nacidas durante la Segunda Guerra Mundial - como a los televidentes más jóvenes. Aventura, romance, y mucha sabiduría en episodios semanales de una hora que nos relatan historias de miles de años.

Vamos a acercarnos un poco al Doctor a través de dos temas. El primero es su leit motif clásico, el que ha identificado la serie. Compuesto por el australiano Ron Grainer y realizado originalmente por Delia Derbyshire en 1963, es la primera banda sonora para televisión realizada con música electrónica.



A continuación, una pieza más contemporánea. Escrita por el compositor británico Murray Gold para la más reciente encarnación del Doctor en 2008 e interpretada por la Orquesta Sinfónica de la BBC, Yo soy el Doctor. La interpretación es parte de los "proms" que la BBC realiza anualmente para acercar el arte al público y es tomada del concierto en vivo en 2010.



Uno de los atractivos de Doctor Who radica en lo exótico de los lugares que visita y de las criaturas que los habitan. Daleks, Cybermen, Judoons, Ángeles Llorones, se han convertido en parte del imaginario colectivo de la Ciencia Ficción hasta el punto de compartir popularidad con Darth vader, los Jawas o los Klingons. Murray Gold logra atrapar esa sensación de permanente maravilla y peligro inminente en Todas las extrañas, extrañas criaturas.



También el las islas británicas se generó otro de los títulos icónicos en la Ciencia Ficción. Douglas Adams logró ese delicado equilibrio entre una buena historia y un excelente sentido del humor que los americanos jamás han conseguido. Desde la serie para radio, pasando por los libros y hasta la serie de TV de los 80 y la película de 2005, La Guía del Autoestopista Galáctico ha creado sus propios paradigmas con la fuerza de un motor de Improbabilidad.

Vamos a escuchar la pieza introductoria de la película de 2005, Adiós y gracias por el pescado. La música es original de Joby Talbot y la fantástica narración de Stephen Fry.



Otra saga cinematográfica de gran impacto y con una excelente banda sonora sigue los pasos del Doctor a través del tiempo, esta vez a bordo de un De Lorean.

Vamos a escuchar la espectacular interpretación de una suite de Volver al Futuro, dirigida por su compositor, Alan Silvestri, en el concierto Hollywood en Viena, en 2011. Interpreta la Orquesta Radiofónica de Viena.



Marty McFly y Doc Brown viajan en el tiempo para intentar arreglar los errores cometidos por ellos mismos... por viajar en el tiempo en primera instancia.

Las tecnologías de gráficos computarizados facilitaron y abarataron la producción cinematográfica, haciendo posible la realización de historias que antes hubieran sido o bien excesivamente costosas – o excesivamente ridículas. Los años 90 fueron el momento de empezar a ver esas superproducciones, dentro de las cuales se pueden destacar algunas gemas.

Jurassic Park, de 1993, muestra dinosaurios como nunca antes se habían visto en el cine. Y pese a que su aparición en pantalla es ridículamente corta, son protagonistas estupendos. Como corresponde a una película de Steven Spielberg, la música es compuesta por John Williams, a quien veremos a continuación dirigiendo la Boston Pops Orchestra.



La televisión también se benefició de la nueva capacidad creativa de las nuevas tecnologías, permitiendo la creación de nuevos títulos y mitologías.

En 1994 Roland Emmerich lanza una de sus mejores películas hasta el momento, Stargate, abriendo la Puerta de las Estrellas a una franquicia de más de una década y cuatro series de TV con calidades y suertes diversas.

La banda sonora de Stargate se convirtió en otro de esos sonidos icónicos de la aventura; el tema central de la película, compuesto por David Arnold y dirigido por la Sinfonia de Londres bajo la dirección de Nicholas Dodd, fue reutilizado para la exitosa serie de televisión Stargate SG-1, con diez temporadas al aire desde su debut en 1997. Vamos a disfrutar la Suite de Stargate, según la interpretación de la Orquesta Filarmonía y el Coro Zyriab. Dirige Pascual Osa durante el IV Congreso Internacional de Música de Cine "Ciudad de Úbeda", julio de 2007.



El Coronel Jack O'Neil y el Doctor Jackson encabezan una misión a través de la misteriosa Puerta de las Estrellas para explorar un lejano planeta en el que deben enfrentar al poderoso Ra y liberar una civilización completa de sus cadenas.

La serie SG-1 generó una inmensa base de fanáticos y tres series derivadas; la animada Infinities, Stargate Atlantis y Universe, de corta duración, junto con dos películas para TV que completan la historia de la serie.

La banda sonora de Atlantis es de especial belleza, pues reproduce el sentimiento de admiración por las cosas extrañas, de aventura y peligro. Es compuesta por Joel Goldsmith.



La Doctora Elizabeth Weir dirige una nueva expedición a través de la Puerta de las Estrellas a la Ciudad Perdida de Atlantis, en la Galaxia Pegasus. Podría ser un viaje sin retorno dados los inmensos requerimientos de energía para el agujero de gusano, pero, además, la Galaxia Pegasus está bajo el dominio de una raza vampírica conocida como los Wraith, que el Teniente Shepard despierta accidentalmente de su hibernación, lanzando la ciudad a una guerra sin cuartel.

Japón también ha tenido su cuota de producciones interesantes, y no sólo a través del Anime. Vamos a escuchar la banda sonora de Space Battleship Yamato, excelente película de 2010 basada en el manga y anime del mismo nombre de 1977. La película es dirigida por Takashi Yamazaki, la banda sonora compuesta y dirigida por Naoki Sato e Hiroshi Miyagawa.



Algunos nombres nuevos en la escena de las bandas sonoras han resultado de especial impacto. Escucharemos a continuación el tema central de Transformers, de Michael Bay, compuesta Steve Jablonsky – y posiblemente lo mejor de una franquicia francamente... Michael Bay.

Aquí, interpretada en concierto en vivo en la Catedral de San Smolny, en San Petersburgo, Rusia. Dirige Igor Ponomarenko.



Regresamos a Amerika para escuchar una banda sonora espectacular a través de un medio ligeramente diferente. Daft Punk hizo un trabajo excelente con la música para el remake de Tron.



Cloud Atlas es una historia hecha de historias. Una sola historia entretejida a través de las eras, y su hilo conductor es la música. Vamos a escuchar el Sexteto del Atlas de las Nubes para Orquesta, compuesto por Tom Tykwer, Johnny Klimek, Reinhold Heil y Gene Pritsker.



Remataremos esta selección con dos bandas sonoras recientes, pertenecientes a dos películas que se convertirán en manuales de cine. La primera, para la realización de películas de monstruos. La segunda, de superhéroes.

Ramin Djawadi se ha forjado un nombre bastante prominente a través de bandas sonoras espectaculares como la de Iron Man y la de la serie de TV Juego de Tronos; escucharemos su composición central para Pacific Rim, acompañando la orquesta con la guitarra de Tom Morello.



Hans Zimmer, por su parte, no requiere presentación, y pese a su costumbre de reciclar fragmentos de música o incluso temas completos, sus bandas sonoras son reconocibles y geniales en más de veinte años de trabajo. Él es el compositor de la nueva banda sonora para un héroe clásico. De Man of Steel escucharemos ¿Qué harás cuando no estés salvando al mundo?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Аlgunos articulos mе engancharon aogo mmas
todo hhay que deciroo Animo!

Sіtio recomendado :: Jose

Buscar en este blog...