22/2/08

Mohammad Ali VS George Foreman

^^
bueno, me consegui un videito sobre la pelea de Mohammad Ali contra George Foreman.
La contextualizacion es deber de FERNANDO
asi que su humilde servidora se queda a la espera de su escrito...

Sin embargo puedo aclarar algunas cositas sobre esto... George Foreman no es blanco, Zaire es ahora Congo (asi nos ubicamos un poco más geograficamente)... aqui les dejo un video de la pelea... aaaaaa y no es Dali... sino Ali.

la pelea fue el 30 de Octubre de 1974 (Izquierda: George Foreman - Derecha: Mohammad Ali )

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(Sin titulo) Por Fernando

Hay un grupo de escritores que abren el territorio extraño e inesperado que existe entre el arte y el boxeo. Hemingway y Jack London lo declararon suyo en sus relatos; Ring Larner en su nombre y en sus crónicas; Miles Davis lo considera un complemento paradójico de su quehacer... Alrededor nace y se abre una cultura que no reprueba ni castiga, antes bien se postra fascinada ante la suerte de rito inexplicable que surge cuando suena la campana y como en la guerra, dos hombres cruzan una línea y juegan su suerte al simple y despiadado azar. Nadie quizá como Mohamed Ali ha despertado tanta admiración en el mundo pugilístico. El reciente fallecido Norman Mailer dedicó una de sus obras al supremo campeón de los pesos pesados. El director de cine Spike Lee realizó sobre su combate más celebre un documental. Y cuando empezó la pelea del siglo llegaron artistas y cantantes, el mundo lanzó una mirada al cuadrílatero y en el perturbado ambiente de sindicatos y huelgas, asesinatos y líderes casi tribales, no sólo vio contemplo un combate, entre los guantes estaban escondidas decenas de razones más.

"Ningún vietnamita me ha llamado "nigger", ninguno". El viejo amigo de Malcom X, el musulman, el boxeador más rápido que ha tenido su peso, quedó suspendido por no participar en la guerra en Así. Siete años después, cuando gastado sus mejores momentos en una insoportable inactividad, el "Campeón" vuelve al cuadrílatero y se espera entonces una acogida masiva y categórica. Ali no solo es un gran boxeador, no es el gárrulo deportista que habla por hablar y que con su ingenio derrota en los micrófonos a sus rivales, es también un líder, uno de los tantos rostros de un movimiento que no deja de surgir y cuyo curso parece no frenarse ante nada. Ali llega como el triunfador carismático relegado por un gobierno que busca recuparar lo suyo. Foreman, negro también, representa a los ojos del mundo la aristocracia, la indiferencia, el silencio, la fuerza desmsurada. El dictador de Zaire concerta las tarifas, arregla el cuadrílatero y dispone las fechas. Hay un nuevo ecuador en el globo.

La pelea sufre una tardanza causada por una leve cortada que Foreman sufre en un enfrentamiento. Los escritores deportivos, que en aquel llevaron la crónica deportiva a la excelencia, transmitieron la noticia por el mundo y contaron cómo uno y otro contendiente entreneban entre el pueblo. Ali, bomboye; Alí, destrúyelo, mátalo. Curada la herida, el calendario señala otra fecha.

Pica como la abeja y vuela como Mariposa, ante la fortaleza de Foreman la sensatez exigía huir, correr, pegar un jab en un lado y acercarse muy poco al cuerpo, mientras más lejos, mejor; mientras los largos brazos de Ali lleguen, bien; mientras las costillas queden fuera del rango de los upper cut, estamos a salvo. Ali tenía en sus manos puños y Foreman un martillo disimulado entre los huesos. Era la pelea entre los dos rostros del boxeo, cara y sello se verían por fin el rostro para saber si valía más la precisión ajustada entre los brazos, que el ímpetu que de un clutch los destruye. Suena la campana, Ali, qué vas hacer. Eres muy rápido, todos lo saben, lo repites todos el tiempo: I am too fast, too fast. Me decepcionas George, pega más fuerte George, ¿eso es todo George? En las cuerdas, como si una persona estuviera reclinada en un balcón de espaldas mirando quién estaba asomada en el piso de arriba: arrinconado, con las manos arriba, dispuesto a recibir uno y otro la masa de dos mazos. Arriba, George; qué pasa, George. Nadie ignoraba la rapidez Ali, nadie repudiaba su inteligencia, aunque detestara su bombástica pedantería; qué pasa George, cuarto round. Todos sabía, ( Vamos, !pelea!), que podía ser arriesgado, pero nadie sabía que podía jugar para serlo. Séptimo Roundo, (Te cansaste, George). La tierra sabe que debe quemarse para acabar el fuego. En este asalto Alí asume por primera vez la voz líder, respira un poco y en un cambio de guantes Alí gana. Es el nuevo campeón. Ali, bomboye.

TODOS DEMOS GRACIAS A

FERNANDO





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